No os quiero aburrir con mis historias personales ni con textos largos, porque sé que aburren... pero utilizaré la historia de mi amiga Julia para introducir un tema.
Esta chica llegó a mi vida cuantdo tenía yo unos 10 años, y desde el momento en el que a vi, supe que íbamos a ser muy buenos amigos, os prometo que me acuerdo perfectamente. Desde que la conozco, hemos sido inseparables, sin contar algún roce, Julia ha sido como mi hermana, el problema de Julia era y es, su influenciabilidad. Juia y yo a los 14 años probamos juntos los porros (decisión mía, maldita sea) a los dos nos gustaron, uno tenía control, y otro no, Julia se cambió a otro instituto, y nos distanciamos un poco, una temporada, y sin darme cuenta, ahora Julia es drogadicta, la he perdido, ya no es la misma, no la reconozco, a veces quedamos, cuando los dos nos sentimos muy solos, pero ya no es lo mismo, ella está medio ida, y yo, triste y solo. Aquí finaliza mi verdadera amistad.
En mi opinión, la verdadera amistad sólo se consigue con el tiempo, y desde la infancia, en mi opinión, repito. (A lo mejor no soy lo suficientemente mayor para opinar de esta forma pero así lo veo yo.) La verdadera amistad es esa que siempre está ahí, que por muchas personas que surjan, siempre tienes claro quién te importa de verdad, alguien a quien abrazar y llorar cuando estás triste, alguien con quien probar cosas nuevas, alguien que sea la razón por la que nunca te sientes sólo. Yo he perdido esa amistad, y tengo miedo de no volver a encontrarla.
Bye.